Oral Health Spanish

Salud Bucal

Salud Bucal y Enfermedades Sistémicas

Asociación Dental de California
AVANZANDO. JUNTOS

"Los términos salud bucal y salud general no deben de ser interpretados como entidades separadas”, indicó Donna E. Shalala, ex secretaria de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos. La salud bucal es integral a la salud general y es esencial a la salud total y al bienestar de todos los individuos. La identificación temprana de los padecimientos bucales puede contribuir al pronto diagnóstico y tratamiento de otras enfermedades sistémicas.

Salud bucal significa más que dientes saludables. La palabra “bucal” se refiere a la boca, que incluye no sólo los dientes, las encías y el tejido de apoyo, sino también el paladar duro y el suave, el recubrimiento mucoso de la boca y de la garganta, la lengua, los labios, las glándulas salivales, los músculos para masticar y la mandíbula. Las glándulas salivales son un modelo de otras glándulas exocrinas y un análisis de la saliva puede dar pistas sobre la salud o sobre una enfermedad. Un detallado examen bucal puede detectar señales de deficiencias nutricionales así como varias enfermedades sistémicas, incluyendo infecciones, desordenes del sistema inmunológico, lesiones y algunos tipos de cáncer.

Las enfermedades periodontales han sido relacionadas con una serie de condiciones con implicaciones sistémicas. Asimismo, las enfermedades sistémicas tienen un impacto en la salud bucal. Hay estudios que demuestran una asociación entre las enfermedades periodontales y padecimientos cardiovasculares, embolias, infecciones respiratorias, diabetes, osteoporosis, VIH y resultados adversos en el embarazo.

La Organización Mundial de la Salud extendió la definición de salud para que signifique un “estado completo de bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de enfermedades”. Señala que la salud bucal es esencial a ese bienestar. Los tejidos craneofaciales, cuyas funciones a menudo tomamos por descontado, representan la esencia de nuestra humanidad. Dichos tejidos nos permiten hablar y sonreír; suspirar y besar; oler, probar, sentir, masticar y tragar; y engloban a un mundo de sentimientos y emociones a través de las expresiones faciales.

Fuentes:

800.CDA.SMILE
cda.org